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Sin pelos en la lengua
LAS MOMIAS Y FANTASMAS DE CALDERÓN MOLINA PDF Print
Written by Édgar Artunduaga   
Wednesday, 25 February 2015 11:33

Ninguna culpa tiene el señor Gabriel Calderón Molina que su hija se hubiera casado con Julio César Triana, pequeño político regional, de quien desnudé en columna anterior su estrecha relación –de compadrazgo y compinchería- con el abogado Márlon Rivera Castro , investigado por sus relaciones con narcotraficantes.

 

Pero, como suele suceder, salió vocinglero y desaforado a atacarme, sin negar las andanzas del yerno, muy aventajado en la turbiedad de la política, baquiano en los andurriales de la corrupción.

 

Voy a ser indulgente con el candoroso señor Calderón y no me detengo en las razones de su salida abrupta de la alcaldía de San Agustín, como tampoco en sus desdichas personales y frustraciones burocráticas y políticas.

 

Me permito comentar –no para él que tiene sesgado el criterio y atormetada el alma- que varios años después de la lamentada muerte del exministro Lara Bonilla, Ordóñez y otras personas nos asociamos para licitar una emisora en Pitalito.

 

Calderón cita a Ordóñez –“como arma arrojadiza, como bala humana”- para denigrarme. Al señor Ordóñez no le parecía deshonrosa nuestra sociedad y fui objeto –junto con otros laboyanos- de amables y públicas atenciones.

 

Sobre Virginia Vallejo, que llegó a ser muy destacada en la televisión nacional, debí retirarla del noticiero de Arturo Abella, ganándome por siempre su animadversión.

 

Así las cosas, nada oculto ni me retracto de lo actuado en el llamado caso Lara, aunque deploro el triste final del personaje.

 

En cambio sí me sigo ocupando de la corrupción política del Huila, bastante extendida y temeraria, al parecer con el apoyo de brazos armados.

 

Es posible que el señor Calderón Molina –a quien veo con frecuencia en las páginas sociales en medio de un par de momias (su fuerte son las reliquias de San Agustín)- se invente entelequias y fantasmas, torturado por las actuaciones sospechosas del yerno.

 

-Usted no tiene la culpa, Gabriel.

-Y yo tampoco.

-Ni usted tiene la obligación de defender a Triana, como sí tiene que hacerlo Margarita con el alcalde Suárez, por la mudez conocida del funcionario.

 
“EN EL CONSEJO ELECTORAL IMPERA LA LÓGICA DE HAGÁMONOS PASITO”: MAGISTRADO NOVOA. PDF Print
Written by Édgar Artunduaga   
Wednesday, 25 February 2015 11:25

El magistrado Armando Novoa, miembro del Consejo Electoral, encuentra razonables las críticas contra ese organismo que obligaría –en el mediano plazo- a pensar en un rediseño de la entidad, como ocurre en otros países en donde los integrantes de los organismos electorales tienen un origen no partidista.

 

“Provienen de la academia, de concursos de méritos, de postulaciones de otros organismos pero no de los partidos porque si éstos postulan a los magistrados del Consejo Electoral, que son quienes vigilan a los partidos, el nivel de independencia es muy cuestionable”.

 

¿Abogaría por ese cambio?

 

Es indispensable de cara a una democracia moderna que haya una cirugía a fondo de los mecanismos de integración del Consejo Nacional Electoral. Todas las fuerzas políticas lo están diciendo. Lo dice el Centro Democrático, lo dicen los partidos que me postularon, y lo dicen hasta los acuerdos de La Habana en donde el único organismo que se menciona con nombre propio para ser objeto de una reforma es el Consejo Nacional Electoral.

 

(Novoa fue elegido por el Congreso, postulado por los partidos Alianza Verde, Polo Democrático Alternativo y el Movimiento MIRA).

 

El Consejo Electoral es una entidad que hace parte de la Organización Electoral, tiene como función principal el control, supervisión, no solamente de los procesos electorales, sino de la actividad política y partidista de las agrupaciones partidistas, además de ser un organismo consultivo del Gobierno y el ente rector en materia administrativa en la organización y seguimiento de los procesos electorales.


Me imagino que por venir usted de donde viene, debe velar con más ahínco por las garantías electorales de la oposición.


Durante muchos años, más de cuatro lustros, han sido contados con los dedos de las manos las ocasiones en donde el Consejo Nacional Electoral ha tomado decisiones en orden a proteger los derechos de la oposición, sea esta de cualquier orientación ideológica.

 

A manera de ejemplo, se supone que el Centro Democrático y el Polo están en la oposición, pero en la práctica cotidiana del Consejo Nacional Electoral el concepto de oposición no existe.

 

Es grave porque la Organización Electoral debe ofrecer las garantías suficientes a la oposición, empezando por las decisiones que internamente se toman, porque el que predica tiene que hacerlo en su propia casa, y eso generalmente no ocurre.

 

¿Qué ha pasado con la solicitud de que se revisen las cuentas del uribismo?

 

Hay unos ponentes designados que deben elaborar un proyecto luego de hacer unas indagaciones preliminares a efecto de que la sala tome una decisión sobre el tema.


O sea que nunca habrá resultados…

 

Ha pasado una cosa curiosa, y es que como el Consejo Nacional Electoral tiene una composición y un origen partidista, a veces tiende, me da a mí la impresión, tiende a predominar la lógica del hagámonos pasito. Si yo lo investigo a usted, usted me va a investigar a mí, y entonces en el fondo es mejor que ninguno de los dos nos investiguemos.

 

En parte lo que ha pasado con las cuentas de Óscar Iván Zuluaga, a mí manera de ver, es eso. Como van a investigar esas cuentas aparecieron del cubilete unas solicitudes de investigación contra las cuentas de los otros partidos con el propósito de que se produzca un juego de suma cero. No nos investiguemos porque es que como todos podemos haber incurrido en errores, o en inexactitudes en nuestras cuentas que vigila el Consejo Nacional Electoral entonces mejor dejemos así. Y eso me parece que es un muy mal mensaje institucionalmente hablando.


¿Pero es inoperante entonces el Consejo Electoral?

 

Las cosas no son blanco o negro. En algunos aspectos opera adecuadamente, hay una voluntad institucional de transformación, pero contra esa voluntad y contra ese propósito atentan las lógicas que le estoy mencionando, en el sentido de que como los miembros del Consejo tienen origen partidista, pues ellos defienden los intereses de sus propios partidos, dejando en segundo plano el deber de observación fundamental de las instituciones y de lo que ordena la propia Constitución.

 

¿Quién pidió examinar las cuentas del candidato Zuluaga?

 

Yo lo hice en la sala plena, debido a que hubo una declaración pública del señor Fiscal General de la Nación sobre irregularidades en esas cuentas.


¿También investigan las cuentas presentadas por el candidato Santos?

 

Se presentó una solicitud en ese sentido. La sala tomó la determinación de nombrar unos grupos de magistrados para que examinaran las cuentas de uno y otro candidato, de Zuluaga y de Santos.

 

El Consejo Electoral tendrá que refrendar los posibles acuerdos de La Habana, ¿han hablado sobre el particular?


El Consejo ha expedido una serie de resoluciones relacionadas con las campañas del próximo mes de octubre, y allí se fijaron unos topes relacionados con los mecanismos de participación, entre ellos con los referendos de carácter nacional.

 

¿Cómo se siente usted en la corporación?


Me siento en una orfandad total. Mi predicamento al interior del Consejo Electoral ha sido que en todas las decisiones se ponga por encima de la política el derecho y la Constitución.


En el caso particular mío, mi punto de referencia no son los partidos que me postularon porque incluso tienen ideas distintas sobre determinado tema. Mi punto de equilibrio más adecuado es la defensa de la institucionalidad aunque eso suene un poco estrambótico en ese escenario.

 

En términos coloquiales, ¿es un bicho raro el Consejo Electoral?

 

Sí, es un bicho raro, constitucionalmente se define como un órgano autónomo. Nos llaman magistrados pero en realidad somos consejeros, porque no estamos en la rama judicial, somos un organismo independiente. Tenemos que aplicar el derecho pero tenemos un origen partidista. Me parece importante que no haya, con el diseño actual, posibilidad de reelección inmediata de los miembros de ese Consejo.

 

He escuchado que también le dicen “triángulo de las Bermúdas”, porque se desaparecen muchas cosas, empezando por las discusiones…

 

Usted entenderá que yo tengo unas limitaciones propias de mi investidura...

 

No está bien que desnaturalice las funciones de mis compañeros y del equipo humano del Consejo Nacional Electoral, pero sí creo que es una entidad que le hace falta más transparencia, más rendición de cuentas, más control ciudadano y más compromiso con los postulados que establece nuestro ordenamiento constitucional, en el sentido de que el voto tiene que ser libre y transparente.

 

Nunca se supo si Pablo Ardila se había gastado 2 mil y 20 mil millones en su elección de gobernador de Cundinamarca…

 

Tiene toda la razón, no solamente en el caso de Pablo Ardila. Mire usted el tema del referendo reeleccionista, primero se produjo una sentencia de la Corte Constitucional, y después una decisión del Consejo Nacional Electoral que fue totalmente extemporánea y sin ninguna utilidad práctica al efecto que debía ocurrir.

 

En el tema de las campañas presidenciales del 2014 me temo que puede estar ocurriendo algo. Vamos a tener primero un pronunciamiento de la Fiscalía General de la Nación que una decisión de fondo del Consejo Nacional Electoral, y por eso mi insistencia en el sentido de que esas supuestas irregularidades se examinen a fondo para que podamos cumplir una función adecuada y en tiempo oportuno.

 
La vida privada de los hombres públicos PDF Print
Written by Edgar Artunduaga   
Monday, 23 February 2015 21:30

No entiendo el porqué la senadora Vivian Morales se niega a hablar de su hija lesbiana y considera que hacerlo es rastrero, “de personas que no tienen argumentos y que su única arma es la bajeza, la mezquindad y la vileza”.

 

Tampoco entiendo la lluvia de trinos en mi contra porque comenté en las redes sociales que el hijo del senador Navarro se mató con una escopeta que había en su casa.

 

Sería bueno conocer –algún día- detalles del temperamento violento del senador Benedetti y el maltrato que le ha dado a sus anteriores esposas, él que llama a la Corte cobarde y denuncia a sus colegas gay que no han salido del closet.

 

Es posible que el ánimo de “boxeador” borracho que le conoce el país al Representante Rodrigo Lara haya sido la causa del rompimiento con su primera esposa.

 

En otro caso, me parece irrespetuoso con el periodista Norbey Quevedo “la rectificación” del senador Juan Manuel Galán exigiendo excusas por haber publicado una nota sobre su borrascoso divorcio. Y peor aún, los comentarios de Fidel Cano, director de El Espectador, quien consideró la nota como “un fiasco” periodístico.

 

Somos tan timoratos y asustadizos en la materia que los personajes públicos se vuelven intocables en sus vidas no siempre ejemplares, sin juzgar, solamente contando lo que son o lo que hacen.

 

A muchos les debe parecer una monstruosidad periodística que le hubieran concedido el prestigioso premio Pulitzer al New York Times por haber denunciado las relaciones del entonces gobernador de Nueva York, Elliot Spitzer, con una casa de prostitutas. El funcionario (con esposa y tres hijas) debió renunciar y el escándalo acabó con su carrera política.

 

En otro episodio, las denuncias periodísticas sobre los hijos no reconocidos del presidente Lugo, del Paraguay, concebidos siendo obispo, no hubieran prosperado “por respeto a su vida privada”. El mandatario ex cura terminó reconociendo a varios hijos, concebidos por mujeres humildes que fueron a pedirle “consejo”.

 

La respetada BBC de Londres habla del tema en su manual de valores y criterios. Y justifica la intromisión en la vida privada cuando hay asuntos que incumben al interés público, por ejemplo un comportamiento antisocial importante, actos de corrupción o alguna injusticia.

 

En mi larga pelea con Cielo González Villa, ex alcaldesa de Neiva, la funcionaria esgrimió –a través de decenas de denuncias y tutelas- “mis atentados” contra su buen nombre.

 

Después de ires y venires por distintos juzgados e instancias y muchos meses de discusiones legales y jurídicas, el Tribunal Superior del Huila sentenció:

 

 

“…La Corte Constitucional en reiterada jurisprudencia ha indicado que si de acuerdo con el diccionario de la Lengua Española el nombre es la fama, opinión, reputación o crédito, él es el resultado del comportamiento en sociedad, de tal manera que el buen nombre debe alegarlo quien lo tiene realmente, pues él no es gratuito.

Por su misma naturaleza exige como presupuesto indispensable el mérito, esto es, la conducta irreprochable de quien aspira a ser su titular y el reconocimiento social del mismo.

En otros términos, el buen nombre se adquiere gracias al adecuado comportamiento del individuo, debidamente apreciado en sus manifestaciones externas por la colectividad”.

 
Carlos Vives: Ocho años inciertos PDF Print
Written by Édgar Artunduaga   
Monday, 23 February 2015 10:35

A Carlos Vives le ha vuelto a sonreir el éxito, pero hubo un tiempo largo –ocho años, exactamente- que parecía condenado al recuerdo.

 

Una mañana luminosa sonó el teléfono, contestó Claudia (su esposa) y volvieron las ilusiones. Había venido a Bogotá el que era presidente de Universal (ahora en Sony) el señor Walter Kolm y quería hablar conmigo.

 

-Ahí yo dije ¡guau! Ocho años he esperado la oportunidad, durante ocho años estuve reuniéndome con las compañías tanto en España, en Estados, y no veía posibilidades.

 

A veces hay cambios en las empresas. Un día tenía las puertas cerradas porque había personas en los cargos que no valoraban o no creían en el trabajo de Carlos Vives, o no pensaban que podía ser un artista para una compañía grande. De repente cambian los cargos y cambian los conceptos.

 

Llegó gente muy joven a la compañía y que se acordaba de Carlos Vives, o crecieron con mis canciones y en el momento de replantear y buscar artistas me vieron por allí. Volvieron a pensar en Carlos Vives.

 

¿Cómo a García Márquez que no le recibían Cien Años de Soledad hasta que alguien se animó?

 

(risar prolongadas) Gracias por la comparación.

 

Me dicen queremos un disco y lo queremos ya. Salí corriendo asustado a buscar canciones que todos esos años había hecho, se habían quedado en un cajón o se habían quedado en el estudio en el que trabajamos en Miami con mi productor Andrés Castro.

 

Empezamos a buscar ideas y que no pasara mucho tiempo. Al final definí que nada me servía y debíamos empezar de cero.

 

Fui a Santa Marta, acompañando a mi papá. Me levantaba todas las mañanas y escribía una canción. Me puse la meta de escribir el disco en corto tiempo y parí entonces “Volví a Nacer”.

 

Quedaron felices. Y no habíamos terminado la promoción de ese disco cuando la misma compañía me decía bueno, necesitamos Más Corazón Profundo, que entendí como un título.

 

Empecé a escribir y me preguntaron cómo se llamaría el nuevo disco. Yo les dije, “Más Corazón Profundo”. Estuvimos de acuerdo todos.

 

¿Usted lo que quería era buscar en su corazón, en su entorno?


Así es, así lo sentí, necesitaba hacer cosas nuevas. El camino escogido, el de los espíritus musicales colombianos, fueron un gran aprendizaje.

 

Busqué las herramientas de todo lo aprendido, el proyecto personal de la música que ha sido pegado a nuestra historia de la música colombiana. Tenía que inventar algo nuevo y contundente –a mis 50 años-  pero ligado a mi historia, aferrado a nuestra música nacional, con mejores letras y mejores arreglos.

 

Y quedó demostrado que Carlos vives no estaba muerto…

Quizá para la industria, pero uno como artista no se muere nunca. Fueron años de crisis ante la industria de los discos. Quedé por fuera de los contratos, del círculo donde me movía en esos años, pero no dejamos de trabajar.

 

Estuve tantas veces en emisoras cuando nadie nos paraba bolas, tú me invitabas a conversar de música, andaba yo de vez en cuando viajando con La Provincia. Y no me dejé morir en vida. Cantaba en mi pequeño escenario de Gaira, para mí es igual de importante y siempre he valorado eso, y ser agradecido con la vida.

 

En esos momentos difíciles también me salía trabajo. No estaba muerto, ¡andaba de parranda compadre!

 

¿Se sintió desesperar?

 

A veces me entraba el miedito de haber tenido el éxito y de repente no ser llamado por las grandes disqueras, pero igual le ponía el mismo ánimo y el mismo amor a lo que estábamos haciendo.

 

Yo creo que eso ayuda, no dejarse asustar ni desvalorar. Pero fue muy emocionante la oportunidad que me dio Sony, cuando se me arma un equipo de trabajo.

 

Esta es una oportunidad y un momento muy hermosos de mi vida porque tenía que poder sacar a relucir lo que me había enseñado la música colombiana, lo que habíamos aprendido de ella, era un momento para mí de quiebre importantísimo, y había que echar memoria de todo lo aprendido.

 

Conserva una vitalidad impresionante. ¿Cómo mantiene su buen estado físico?

 

Ha sido una obligación de vida. Mi trabajo como actor desde hace 30 años, que exige estar bien físicamente siempre. Recuerde que en mis papeles yo fui ciclista, boxeador, hasta para representar a Escalona tenía que mantenerme atlético.


Digamos que mi trabajo siempre me ha puesto a prueba los pulmones. Cuando llegó la música, al principio uno cantaba en los bares, cantaba en Ramona Antigua, escenarios pequeños.

 

Pero una vez empezamos a viajar, una vez empezamos a tener éxito con la música, ya lo hacía en grandes escenarios. Y hay que ir de un lado a otro, a cantar arriba en medio del trote de andar bailando. Le agradezco a la vida que siempre me haya mantenido corriendo.

 

¿Por qué persiste en cantar en español, nunca en inglés?

 

Yo tomé esa decisión hace 23 años. En ese entonces la meta de los artistas parecía ser aprender inglés y llegar a Hollywood.


Siempre he sido muy feliz acá, formaba parte de la familia de la televisión colombiana, de la que me siento orgulloso, de la que extraño profundamente, a mis compañeros actores, y un día tomé la decisión de formar parte de la música nacional.

 

Cuando tomo la decisión de vida de hacer parte de la música nacional, me despreocupo por cantar en otro idioma.


Nunca pensé irme, tuve el cariño de mi país y de la gente con la cual trabajaba. Nunca me he preparado para no estar aquí.


Cuando tomé el camino de hacer vallenatos, la gente de la industria me decía ¿tú estás loco? tú vas a hacer una música que solo gusta aquí, tú vas a hacer algo que no te va a exportar, tu no vas a triunfar si no te vas. Mi respuesta siempre fue: yo me quiero quedar aquí, no me interesa irme.


Lo más chévere de todo fue que haciendo algo muy local me empezaron a llevar para todas partes, y eso a veces no me alegraba tanto, es que yo no quería salir de la casa. Uno no quiere irse de donde es feliz.

He sido feliz en mi país a pesar de los momentos difíciles. No creo que para triunfar haya que irse, creer que porque alguien se fue…triunfó. No. Triunfamos aquí, construyendo nuestro país, ayudando a sacar adelante a Colombia. Es el verdadero triunfo.

Veo que el matrimonio también marcha viento en popa…

 

La vida es un equipo de trabajo, la familia es un equipo de trabajo. Estoy muy bendecido. Ella (Claudia Helena), además de ser inspiración y motivación, es una trabajadora incansable, todo es a ritmo paisa. El amor es muy poderoso, muy muy poderoso, yo lo he visto en mi vida.

 

Y a veces hay que cambiar de administración para mejorar.

 

Pues si te está yendo mal... Creo que es lo más saludable.

 

¿Hay que darse la tercera, la cuarta y la quinta oportunidad si las cosas no funcionan?

 

Esas almas gemelas están ahí esperando. Uno se equivoca, se confunde, pero hay que seguir en la búsqueda. No hay una regla general, no hay un tiempo establecido pero el amor se encuentra.

 
Triana y sus amistades peligrosas PDF Print
Written by Giovanni Alarcón   
Thursday, 19 February 2015 12:22

Márlon Rivera Castro, investigado por tráfico de estupefacientes y concierto para delinquir, viene siendo socio del político huilense Julio César Triana, aspirante a la gobernación.

Su relación es estrecha, al margen de quién era el jefe de quién. Y de qué forma el uno beneficiaba al otro.

El senador Géchem propuso a Triana para un cargo en la Superintendencia de Sociedades, en la administración de Luis Guillermo Vélez júnior. Lo primero que hizo el nuevo “asesor” fue recomendar y apadrinar el nombramiento de Márlon Rivera, hablando de sus excelsas calidades. Menos mal que Vélez tuvo buen olfato y lo retiró un mes después, sin mayores justificaciones.

Tras la caída de Cielo González, el gobierno designó gobernador encargado a Vélez Trujillo, quien logró frenar la avalancha de contratos y corrupción que venían imperando. Pero la mala suerte del Huila regresó con Triana (subalterno de los González Villa), quien llegó al cargo –mientras se elegía nuevo mandatario- y en dos meses que duró “la palomita” raspó la olla.

Triana nombró a su secuaz Rivera como Secretario General de la gobernación, quien tuvo en sus manos toda la contratación y el poder arrasador que los malignos saben utilizar, con cinismo y con agallas.

Como los organismos de control resultan inoperantes, es posible que una década después se revele el saqueo al Huila realizado por Triana y su socio Rivera. No creo que sea antes porque todavía no conocemos en profundidad sobre el asalto infame de Cielo a las arcas regionales.

Terminada la exitosa “empresa”, los dos amigotes siguieron en sus actividades: haciendo plata y política, para reencontrarse –más fuertes y embilletados- en la presente campaña política.

Triana tendrá que explicar muchas cosas, entre otras, la compra de una casa de casi mil millones de pesos (que está por estrenar, si no es que ya disfruta) y de dónde saca tanta solvencia. Quizá diga que la adquirió el suegro o que es el fruto del ahorro familiar.

No resulta difícil adivinar que tiene buenos amigos: por un lado la corrupción de los González Villa. Y por el otro, los dineros de Rivera Castro, aliado –según las autoridades- de poderosos narcotraficantes, algunos solicitados en extradición.

Si la DEA no tiene interés en Triana, sí deberían tener la fiscalía y otras “ías” en Colombia. Una sola pesquisa por enriquecimiento ilícito les aportaría algunas respuestas.

-¡Se nos creció el enano!, me respondió un paisano cuando hace poco le pregunté por Triana-candidato.

-Pero volvió a empequeñecerse, pienso ahora que ha caído su principal compinche.

 
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Edited: Giovanni Alarcon Moreno